dimarts, 23 de febrer de 2010

Ópera Egipcia

L'altre dia deia això, avui parlo del seu disc, en una crítica que sortirà al GoMag...

Los Planetas

“Ópera Egipcia”

Flamencodelia. Los gitanos llamaban “Ópera Egipcia” a lo que los payos conocemos como obra maestra porqué según parece, los orígenes de este pueblo se situaban en Egipto. Así es como Los Planetas homenajean uno de los patrimonios populares más arraigados de su tierra. En Andalucía conocen bien el significado de la palabra “popular”. Según ellos mismos, el Flamenco siempre ha sido una musica que ha evolucionado y subsistido al margen de la cultura dominante, siendo asimismo interpretada y amada por gente poco integrada socialmente. Este paralelismo contracultural es el nexo de unión que les ha permitido dar forma a un nuevo sonido que en “La Leyenda del Espacio” encontró su máximo exponente. La convergencia entre Flamenco y Rock Underground permitió, además, crear la prolongación de ese disco en el EP “Cuatro Palos” del cual, por cierto, rescatan “Romance de Juan de Osuna”. “Opera Egipcia” no tiene la excelencia de “La Leyenda del Espacio”, sin embargo completa y perfecciona el sonido que llevan trabajando hace tiempo. “Ópera Egípcia” nace sin un concepto aparente, a pesar de que va adquiriéndolo a medida pasan las canciones. En su mayoría, adaptaciones de antiguos cantos de distintos palos y cantaores que han ajustado al género. Estructuralmente es necesario apuntar dos detalles; que es la primera vez que a Jota se le entienden las letras, y que el disco se divide en dos partes bien distintas. La primera es, musicalmente más asequible y vitamínica. Empieza tras “La llave de Oro”, una pieza instrumental que abre el disco, donde la voz que en principio debia ser interpretada por Morente, finalmente se sustituyó por una línia de guitarra de Florent. Esta primera parte, además, es la que incluye canciones no inéditas de la banda (“Soy un pobre Granaíno” y “Una corona de Estrellas”, aparecida en la película La Habitación de Fermat), hecho que se convierte en lo más recriminable del disco. Tras “7 faroles” descubrimos que Los Planetas van afilando intenciones, encarrilándonos hacia el single “No se cómo te atreves”. Una balada que comparten a dúo Jota y La Bien Querida, que mejora con las escuchas. La aparición de Ana Fernandez no es aislada ya que gana protagonismo en “La Veleta”, una insólita canción donde los protagonistas son ella y los sintetizadores. En la segunda parte del disco, fijan su intención en adaptar las influencias más oscuras del flamenco y sumergirse en la psicodelia. Los Planetas consiguen dar forma al género que crearon y consolidarse en la “Flamencodelia”. Huyendo más allá de lo que hicieron en sus dos referencias anteriores, consiguiendo que lo más flamenco del disco sean las letras. El punto de inflexión entre las dos partes es “Señora de las alturas”, un hit a la altura de sus mejores singles que fija el sonido de su nueva etapa en la lisergia planetera de antaño. A partir de aquí el disco se vuelca en la profundidad del cante jondo. La primera referencia es “Creí Morirme de Pena”, un juego de frescura y tristeza que prepara al oyente para, poco a poco, trasladarlo hacia el un universo palpitante de intensidad de “Virgen de la soledad” y “La pastora divina”, interpretada por Enrique Morente con una vehemencia que estremece. Toda la sencillez del principio del disco se convierte, al final, en una bruma de oscuridad. Los Poemas despide el disco fundiendo influencias de rock progresivo y pasión flamenca en una de las más conmovedoras canciones de la historia de Los Planetas. Arnau Sabaté