dijous, 8 de gener de 2009

Coses inèdites sobre Le Petit Ramón.....

Fa molt temps la gent de Mondo Sonoro em van encarregar un treball ben senzill, fer la crítica del que aleshores era el nou disc de Le Petit Ramón, Morts, desastre i barbàrie (Bankrobber, 2008) i fer-li l'entrevista.
El disc és genial. Recordo que em va sorpendre des de la primera escolta. Em vaig perdre entre els acords desfassats de la primera cançó, la depressió em va envair quan vaig escoltar Mal al Cor i les lletres de les cançons em van fer reflexionar. Sembla estrany que d'un disc que m'agradès tant, en fes una crítica tant dolenta. No em refereixo a que el vaig deixar malament, tot al contrari. Al que em refereixo és que el text no m'agrada gens. Ara l'escriuria diferent, tot i això us invito a que la llegiu aquí.
Si l'hagués de tornar a reescriure no en salvaria ni un punt ni una coma.
El disc, estilísticament, mescla Psicodèlia i Folk-Rock. Conceptualment , però, és llunàtic, ententent-se per llunàtic, l'estat mental i foll amb el qual produïen artistes (excèntrics) catalans de l'època dels seixanta i setanta. Em mantinc ferm amb que el disc és intimista i composat en el més pur estat de depressió però en cap moment cito que el disc Morts, Desastre i Barbàrie és un disc protesta. Cançons com Montuïc Allà al Final (que a més, reivindica la importància de la figura del seu avi en la seva vida) i Supermercat de BCN denuncien la imatge corporativista i hipòcrita que des de l'any 92 està venent Barcelona, juntament amb la despersonalització que això comporta.

Bé, el que realment volia en aquest post era adjuntar l'entrevista (mai publicada) que li vaig fer a Ramón Faura en un petit bar del Carrer de la Baixada de la Llibreteria. Vam estar esmorzant i parlant sobre música i altres coses. Vaig donar-me pressa en redactar l'entrevista per que no volia deixar escapar ni un sol detall de la emoció que portava a sobre de tot el que m'acabava d'explicar en Ramón (els que hagin parlat amb ell sabran que es una persona molt interessant).
Mondo Sonoro, finalment, va decidir publicar el passat Novembre de 2008, l'entrevista que havia fet Jordi Nopca.
Desprès de tot, em resulta estrany pensar que li debia passar pel cap a la gent de la discogràfica o al mateix Ramón quan una mateixa revista li demana cita dues vegades per fer una mateixa entrevista...

Espero que us agradi.

Cuando llamé a Ramón para quedar y hacer la entrevista me dijo que hacía 8 días que acababa de ser padre, estaba muy feliz y eso a mi me desbarajustó un poco los papeles por que después de haber oído el disco había encarado la entrevista para un Ramón más fatalista y decadente ‘Cuando escribí estas canciones a la madre aun la conocía y des de hace dos años hasta aquí ha sido una remontada de puta madre. El 2006 fue un año muy negro para mi y creo que eso se nota’. Sin embargo dos años más tarde no se arrepiente del contenido de las canciones. El disco también habla mucho sobre Barcelona, Ramón Faura cree que la ciudad está perdiendo identidad ‘Lo hemos cedido todo a los turistas, nos hemos quedado sin nada. No hay derecho en que estén permitiendo en que la ciudad se esté convirtiendo en una especie de parque absurdo y eso da para muchas canciones’. Montjuïc allá al final es una canción que dedica a su abuelo y a esa Barcelona que tanto hecha de menos. ‘La ciudad nos pertenece tanto que con ella encontramos signos con los que recomponer nuestra biografía, cuando todo eso se desbarata nos convertimos en bárbaros. De ahí viene el sentido del disco’.
En un momento que la música en catalán había quedado un poco aislada parece que una nueva ola de artistas recuperan esta lengua para volver a hacer música de calidad en catalán, Le Petit Ramón es de los pocos músicos que recuperan el espíritu de la psicodelia catalana de los 60’s de artistas como Pau Riba o Sisa, ‘Dioptria ha sido un disco que ha estado siempre allí `Es una música que he mamado desde pequeño, mi madre me llevaba en coche al cole y cantábamos estas canciones, por otro lado es un tipo de música que bebe de unas influencias que son mis favoritas, Dylan, Jefferson Airplane, Buffalo Springfield..’. Ramón Faura es coherente con su elección ‘Yo no las quiero poner pero por desgracia la lengua pone barreras, Son artificiales, de hábitos y sin sentido sin embargo a mi me resulta mucho más verdadero, cantar en catalán tiene otra intensidad por que es mi lengua’. Éste argumento puede dar solidez a que el Morts, Desastre i barbarie es un disco autobiográfico tal como demuestran canciones como Mal al Cor que según él es de las canciones de corte más personal ‘Yo utilizo lo autobiográfico, más que para explicar quien soy que tampoco creo que interese demasiado, como algo de donde sacar sentimientos que tengas que transmitir al público. No quiero que un disco sea un diario adolescente de neuras personales’.
El disco Morts, Desastre i Barbarie no es sólo un disco en el que Ramón Faura transporta a sus oientes a una Barcelona pasada y a una cara un poco más oscura del artista sino que es un disco en el que recupera sonidos clásicos, ‘Mis tres grandes pilares son Bowie, Beatles y Dylan pero después otro a los que siempre vuelvo es la Velvet’. En la canción de título homónimo que abre el disco se pueden notar influencias de la psicodelia y del krautrock ‘Fue inconsciente pero cuando grave el disco no tenía los The Doors en la cabeza pero sin querer estaban ahí’. Ramón argumenta el porque de los 17 minutos de duración del primer tema y es favorable a el retorno a la composición clásica de canciones abiertas en contra de los 3 minutos para que nadie se aburra y ‘el mp3 no pese demasiado‘Esto salió un poco así y una de las cosas de las que estoy contento del disco es que nos tomamos el estudio como un momento, no para pasar a limpio las cosas sino para inventártelas, con lo cual entras con las canciones abiertas. Solo estaban claras las tres primeras estrofas’.
Arnau Sabaté